Información técnica y mantenimiento
Notas importantes de compatibilidad y uso
Listado de motos compatibles:
- Yamaha T-MAX 500 2008-2011
- Yamaha T-MAX 530 2012-2016
Este inyector de 12 orificios es equivalente a la referencia original Yamaha 2C0-13761-10 y está diseñado para sustituir el inyector de origen cuando las dimensiones, el conector eléctrico y las especificaciones de funcionamiento coinciden con las del vehículo.
Antes del montaje conviene verificar que la referencia instalada corresponde a la 2C0-13761-10, ya que según el año de fabricación y la versión del sistema de inyección pueden existir diferencias entre modelos. Tras la sustitución es recomendable comprobar la ausencia de fugas y verificar el correcto funcionamiento del sistema de alimentación.
¿Para qué sirve esta pieza?
El inyector dosifica y pulveriza el combustible hacia el conducto de admisión siguiendo las órdenes de la unidad de control del motor (ECU). Su diseño de 12 orificios favorece una atomización uniforme del combustible, contribuyendo a una combustión estable, un ralentí regular y una respuesta adecuada del motor en diferentes regímenes de funcionamiento.
¿Por qué se estropea o deteriora?
Los fallos suelen deberse a depósitos generados por combustible de baja calidad, periodos prolongados sin uso, contaminación procedente del circuito de alimentación, desgaste interno de la válvula o averías en la bobina electromagnética del inyector. También pueden influir una presión de combustible incorrecta o un filtro de gasolina obstruido.
Síntomas habituales de desgaste o mal funcionamiento
Los síntomas más frecuentes incluyen dificultad de arranque, ralentí inestable, tirones durante la aceleración, pérdida de potencia, aumento del consumo de combustible, respuesta irregular del acelerador y, en algunos casos, encendido del testigo de avería del motor por anomalías en la mezcla aire-combustible.
Riesgos de no sustituirla a tiempo
Un inyector con funcionamiento deficiente puede provocar una combustión incorrecta, incremento de emisiones contaminantes, pérdida de prestaciones y sobrecarga de otros componentes del sistema de inyección. Si el problema persiste, pueden aparecer depósitos de carbonilla en la cámara de combustión, daños en el catalizador por combustible no quemado o un funcionamiento irregular que comprometa la fiabilidad del motor a largo plazo.