En el sistema de frenos de una moto intervienen dos tipos de productos distintos, con funciones totalmente diferentes:
Spray limpiafrenos: producto de limpieza diseñado para discos, pinzas y otros elementos del sistema de frenado. Disuelve grasa, polvo de pastillas y contaminantes, evaporándose sin dejar residuo.
Líquido de frenos: fluido hidráulico que transmite la fuerza de frenado desde la maneta o pedal hasta las pinzas. Sin él, el sistema no funciona.
Ambos productos no son intercambiables ni cumplen la misma función. El limpiafrenos actúa externamente, mientras que el líquido de frenos trabaja dentro del circuito hidráulico.
No tiene un intervalo fijo. Se usa de forma puntual, por ejemplo:
Al cambiar pastillas de freno.
Tras detectar contaminación en discos o pinzas.
Durante limpiezas periódicas de la moto.
Si se ha manchado el freno con grasa o aceite.
Sí tiene un mantenimiento programado. Como referencia en motos de calle:
Cada 1–2 años, independientemente del kilometraje.
En uso intensivo o deportivo, intervalos más cortos.
El líquido de frenos envejece por el paso del tiempo, no solo por el uso.
Su necesidad aumenta con:
Uso urbano con muchas frenadas.
Polvo de pastillas acumulado.
Manipulación frecuente de la rueda o transmisión.
Contaminación accidental por lubricantes.
Su degradación depende de:
Humedad: es higroscópico y absorbe agua.
Temperatura de trabajo: frenadas repetidas lo calientan.
Estado del sistema: latiguillos y retenes envejecidos.
Tiempo: incluso sin uso, pierde propiedades.
Un líquido de frenos viejo reduce notablemente la eficacia del sistema.
Alta capacidad desengrasante.
Evaporación rápida.
No dejan residuos.
Compatibles con metal y, en general, con gomas del sistema de frenos.
No deben usarse sobre pintura, plásticos sensibles o neumáticos.
Se diferencian por su especificación técnica:
DOT 3 / DOT 4
Uso habitual en motos de calle. Buen equilibrio entre rendimiento y compatibilidad.
DOT 5.1
Mayor resistencia térmica. Uso más exigente.
DOT 5 (silicona)
No higroscópico, pero no compatible con la mayoría de sistemas convencionales.
Nunca deben mezclarse líquidos incompatibles. La especificación correcta depende del sistema de frenos de cada moto.
Frenada irregular.
Ruidos o chirridos.
Vibraciones al frenar.
Pastillas contaminadas.
Discos con tacto grasiento.
Maneta o pedal esponjoso.
Mayor recorrido antes de frenar.
Pérdida de eficacia en caliente.
Frenada poco dosificable.
Cambio de color del líquido (oscuro).
Estos síntomas indican pérdida de seguridad activa.
Contaminación de discos y pastillas.
Reducción notable de la potencia de frenado.
Desgaste irregular de componentes.
Mayor distancia de frenado.
Pérdida de presión hidráulica.
Aparición de vapor en el circuito en frenadas fuertes.
Fallo parcial o total del sistema de frenos.
Corrosión interna de bombas y pinzas.
El sistema de frenos es crítico para la seguridad; cualquier descuido tiene consecuencias directas.
Errores habituales con estos productos incluyen:
Limpiar frenos con productos grasos o multiusos.
Pulverizar limpiafrenos sobre neumáticos o pintura.
No proteger pastillas al limpiar otras zonas.
Mezclar líquidos de frenos distintos.
No purgar correctamente tras cambiar el líquido.
Pensar que el líquido “no caduca” si la moto no se usa.
Estos errores son frecuentes y comprometen la eficacia del frenado.
| Producto | Uso orientativo | Consecuencias de no usarlo |
|---|---|---|
| Spray limpiafrenos | Puntual, según suciedad | Frenada irregular |
| Líquido de frenos | Cada 1–2 años | Pérdida de presión |
| Limpieza tras lluvia | Inmediata | Corrosión y ruidos |
| Uso urbano intenso | Limpiezas más frecuentes | Menor eficacia de frenado |
Los intervalos pueden variar según el uso y el sistema de frenos.
Los sprays limpiafrenos y el líquido de frenos cumplen funciones complementarias pero críticas. Uno garantiza que los componentes frenen sin contaminación; el otro asegura que la fuerza llegue correctamente a las pinzas. Mantener ambos en buen estado no mejora prestaciones, pero sí mantiene la capacidad de frenado para la que fue diseñada la moto, lo que es clave para la seguridad en cualquier tipo de conducción.