El filtro de aceite es un elemento de filtrado integrado en el sistema de lubricación del motor. Su misión es limpiar el aceite mientras circula, reteniendo:
Partículas metálicas procedentes del desgaste interno.
Restos de carbonilla y residuos de combustión.
Suciedad microscópica generada por el propio funcionamiento del motor.
En las motos de 4 tiempos, el aceite suele lubricar motor, embrague y caja de cambios, lo que genera más contaminación que en otros motores. Por eso el filtro trabaja en condiciones exigentes.
Si el filtro no cumple su función, el aceite circula sucio, lo que acelera el desgaste de cojinetes, árboles de levas, pistón y otros componentes críticos.
El filtro de aceite no es reutilizable y tiene una vida útil limitada. Como referencia general en motos de calle:
En cada cambio de aceite, especialmente si el intervalo es de 6.000–10.000 km.
En algunos modelos, cada dos cambios de aceite, si así lo indica el fabricante (menos habitual).
Al menos una vez al año, aunque no se alcance el kilometraje.
En uso intensivo, urbano o con conducción exigente, lo recomendable es cambiar siempre filtro y aceite a la vez. Montar un filtro viejo con aceite nuevo reduce la eficacia del mantenimiento.
La duración real del filtro depende de varios factores:
Intervalos de cambio de aceite largos: el filtro se satura antes.
Uso urbano: más arranques en frío y más residuos.
Estado del motor: motores con desgaste generan más partículas.
Tipo de conducción: altas revoluciones aumentan la carga de suciedad.
Calidad del aceite usado: aceites degradados contaminan más rápido.
Capacidad del cárter: motores con poco aceite cargan más el filtro.
Un filtro saturado puede llegar a abrir su válvula de bypass, dejando pasar aceite sin filtrar.
El más común en motos modernas.
Elemento cerrado y desechable.
Incluye válvula antirretorno y, en muchos casos, bypass.
Sustitución sencilla.
Elemento filtrante interno, sin carcasa metálica.
Se monta dentro de un alojamiento específico.
Requiere cambiar juntas o tóricas.
Muy habitual en motos actuales y scooters.
Presente en algunos motores como complemento.
Retiene partículas grandes.
No sustituye al filtro principal.
Requiere limpieza periódica, no reemplazo.
Cada motor está diseñado para un tipo concreto de filtro. Usar uno incorrecto puede provocar fugas o fallos de lubricación.
Un filtro de aceite saturado o defectuoso puede provocar:
Caída de presión de aceite.
Mayor ruido mecánico.
Aceite que se oscurece rápidamente tras el cambio.
Testigo de presión encendido (en modelos que lo incorporan).
Funcionamiento más áspero del motor.
Estos síntomas no siempre aparecen de forma inmediata, pero indican que el sistema de lubricación no trabaja correctamente.
No cambiar el filtro de aceite cuando corresponde tiene consecuencias mecánicas claras:
Circulación de aceite contaminado.
Desgaste acelerado de piezas internas.
Obstrucción parcial del circuito de lubricación.
Pérdida de presión en condiciones exigentes.
Averías graves como daños en cojinetes o árbol de levas.
En motores de moto, donde el aceite trabaja con más esfuerzo, estos daños aparecen antes que en otros vehículos.
Algunos errores habituales relacionados con el filtro de aceite son:
No cambiarlo en cada cambio de aceite.
Reutilizar filtros de cartucho.
Montar el filtro sin lubricar la junta.
Apretar en exceso o quedarse corto en el apriete.
Usar un filtro incompatible por medidas similares.
No comprobar posibles fugas tras el cambio.
Un filtro mal montado puede provocar pérdidas de aceite o entrada de aire al circuito.
| Tipo de uso | Cambio recomendado | Consecuencias de no hacerlo |
|---|---|---|
| Uso urbano diario | Cada cambio aceite | Desgaste interno |
| Uso mixto carretera | Cada cambio aceite | Aceite contaminado |
| Uso intensivo | Siempre | Riesgo de avería |
| Moto con poco uso | 1 vez al año | Saturación por tiempo |
Los intervalos son orientativos y dependen del motor y del fabricante.
El filtro de aceite es una pieza simple pero crítica en el mantenimiento de una moto. Su coste es reducido comparado con los daños que puede evitar. Cambiarlo cuando corresponde garantiza que el aceite haga correctamente su trabajo y que el motor funcione con la protección para la que fue diseñado.