Información técnica y mantenimiento
Notas importantes de compatibilidad y uso
Listado de motos compatibles (sin modificaciones):
MT-125
- EU4: 2017–2020
- EU5: 2021–2023
YZF-R125
- IE EU4: 2017–2020
- IE EU5: 2021–2022
N-MAX 125
- EU4: 2017–2020
N-MAX 155
- EU4: 2017–2020
Tricity 125 4T IE
- E4: 2017–2020
Tricity 155 4T IE
- E4: 2017–2020
Este inyector de combustible es compatible con la referencia OEM BB8-E3770-10 y está diseñado para motores Yamaha de 125 cc y 155 cc de 4 tiempos y 4 válvulas equipados con sistema de inyección electrónica (IE). La compatibilidad depende de la referencia OEM, la versión del motor y la normativa de homologación (EU4 o EU5), por lo que es recomendable verificar la referencia montada originalmente antes de la instalación. Su montaje está previsto como sustitución directa, sin necesidad de modificaciones cuando corresponde con la referencia indicada.
¿Para qué sirve esta pieza?
El inyector de combustible dosifica y pulveriza el combustible hacia el conducto de admisión en la cantidad y el momento determinados por la unidad de control del motor (ECU). Una pulverización uniforme favorece una combustión estable, un funcionamiento regular del motor, un consumo ajustado y unas emisiones acordes con las especificaciones del sistema de inyección.
¿Por qué se estropea o deteriora?
El deterioro suele deberse a depósitos generados por combustible de baja calidad, impurezas, humedad en el circuito, periodos prolongados de inactividad o desgaste interno por el uso. También pueden producirse fallos en el bobinado interno o en el patrón de pulverización con el paso del tiempo y los kilómetros.
Síntomas habituales de desgaste o mal funcionamiento
Los síntomas más frecuentes incluyen dificultad de arranque, ralentí inestable, pérdida de potencia, tirones durante la aceleración, aumento del consumo de combustible, respuesta irregular del acelerador y, en algunos casos, encendido del testigo de avería del sistema de inyección por una dosificación incorrecta del combustible.
Riesgos de no sustituirla a tiempo
Continuar utilizando un inyector con funcionamiento deficiente puede provocar una mezcla aire-combustible incorrecta, pérdida de prestaciones, incremento del consumo y un funcionamiento irregular del motor. Si el problema persiste, puede favorecer la acumulación de residuos de combustión y afectar al rendimiento general del sistema de inyección y de otros componentes relacionados.