Los platinos son un interruptor mecánico accionado por una leva del motor. Al abrirse y cerrarse, interrumpen la corriente que circula por la bobina de encendido. Ese corte permite generar la alta tensión necesaria para producir chispa en la bujía.
El condensador trabaja junto a los platinos. Su función principal es absorber parte de la corriente en el momento de apertura del contacto. Así reduce el arco eléctrico entre los contactos, mejora la estabilidad de la chispa y evita que los platinos se quemen rápidamente.
Este sistema es habitual en motos clásicas, ciclomotores antiguos y motores de encendido convencional. En motos modernas suele estar sustituido por encendidos electrónicos.
No hay una cifra única. Depende del motor, calidad del ajuste, uso y estado eléctrico general.
| Tipo de uso | Revisión orientativa | Sustitución orientativa | Consecuencias del desgaste |
|---|---|---|---|
| Uso urbano tranquilo | 2.000–3.000 km | 5.000–8.000 km | Arranque irregular, ralentí inestable |
| Carretera ocasional | 3.000–5.000 km | 8.000–12.000 km | Pérdida de chispa, tirones |
| Moto clásica con poco uso | Cada 6–12 meses | Según estado visual | Sulfatación, contactos picados |
| Uso intensivo o campo | 1.000–2.000 km | 3.000–6.000 km | Fallos en caliente, desgaste acelerado |
El condensador no siempre se cambia a la vez, pero en la práctica suele sustituirse junto con los platinos si hay dudas sobre su estado.
La vida útil se acorta si la separación de los platinos está mal ajustada, si hay humedad, suciedad, vibraciones, cables en mal estado o una bobina defectuosa. También influye mucho circular con el encendido mal calado.
Unos platinos bien ajustados, limpios y con el avance correcto pueden durar bastante más. En motos que pasan mucho tiempo paradas, el problema no siempre es el desgaste por kilómetros, sino la oxidación de los contactos.
Los platinos pueden variar según el diseño del motor: simples, dobles o integrados en platos magnéticos. La diferencia real está en el ajuste, el acceso y la precisión del encendido.
En motores sencillos de un cilindro suelen ser fáciles de revisar. En sistemas con doble platino, el ajuste exige más precisión porque afecta al sincronizado del encendido.
El condensador también puede ir montado junto al plato de encendido o en una zona externa. Su función es la misma, aunque cambia la facilidad de sustitución y diagnóstico.
Los síntomas más comunes son dificultad de arranque, chispa débil, tirones al acelerar, ralentí irregular y pérdida de potencia. También puede aparecer fallo en caliente: la moto arranca bien en frío, pero empieza a fallar cuando sube la temperatura.
Visualmente, unos platinos gastados pueden presentar contactos quemados, picados, azulados, deformados o con restos de carbonilla. Si el condensador falla, suele verse un arco excesivo entre los platinos al funcionar.
No cambiar platinos o condensador en mal estado puede dejar la moto sin chispa. También puede provocar fallos intermitentes difíciles de localizar, especialmente en caliente.
Un encendido débil genera combustión irregular. Esto puede aumentar el consumo, ensuciar la bujía, provocar tirones y dificultar el ajuste del carburador. En motores antiguos, insistir con un encendido defectuoso puede llevar a diagnósticos erróneos sobre carburación o compresión.
Un error habitual es lijar los platinos de forma agresiva. Puede servir como solución temporal, pero si los contactos están muy picados, lo correcto es sustituirlos.
También es frecuente cambiar solo la bujía cuando el problema real está en los platinos o el condensador. Otro fallo común es montar piezas nuevas sin ajustar la apertura ni comprobar el avance de encendido.
En estas motos, el sistema debe revisarse como conjunto: platinos, condensador, bujía, bobina, cableado, masa y calado del encendido. Cambiar una sola pieza sin verificar el resto puede no resolver el problema.