¿Qué es el termostato y para qué sirve?
El termostato es un elemento del sistema de refrigeración que regula el paso del refrigerante entre el motor y el radiador. Su función es mantener el motor dentro de un rango de temperatura de funcionamiento correcto.
Cuando el motor está frío, el termostato permanece cerrado para que alcance temperatura rápidamente. Al llegar a su temperatura de apertura, se abre progresivamente y permite que el refrigerante circule hacia el radiador para disipar el calor.
Si el termostato falla, el motor no regula bien su temperatura, aunque el resto del sistema esté en buen estado.
¿Cada cuántos kilómetros o tiempo se suele cambiar?
El termostato no se cambia por mantenimiento programado, solo cuando presenta fallo. Aun así, de forma orientativa:
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Puede durar más de 100.000 km en uso normal
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Puede fallar a partir de 40.000–60.000 km en motos sometidas a altas temperaturas
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También puede deteriorarse por edad, aunque la moto tenga pocos kilómetros
En muchas motos, el termostato se sustituye cuando aparecen problemas de temperatura sin causa aparente.
Factores que acortan o alargan su vida útil
Factores que acortan la vida del termostato
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Uso de refrigerante incorrecto o degradado
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Altas temperaturas constantes
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Óxido o suciedad en el circuito
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Mezclar refrigerantes incompatibles
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Falta de mantenimiento del sistema de refrigeración
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Periodos largos sin renovar el líquido
Factores que alargan su vida
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Uso del refrigerante adecuado
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Cambios periódicos del líquido refrigerante
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Sistema de refrigeración limpio
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Uso normal del motor
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Ausencia de sobrecalentamientos
El termostato depende mucho del estado del refrigerante, más que del kilometraje.
Tipos principales de termostatos y diferencias reales de uso
Termostato mecánico
El más habitual. Funciona por dilatación de un elemento interno con la temperatura. Fiable, pero sensible a la suciedad.
Termostato integrado en carcasa
Incluye válvula y alojamiento en una sola pieza. Facilita el montaje, pero no permite sustituir solo la válvula.
Sistemas electrónicos (menos comunes)
Controlados por la centralita. Presentes en algunos modelos modernos. Más precisos, pero más complejos.
El tipo de termostato depende del diseño del motor y del sistema de refrigeración.
Síntomas claros de un termostato defectuoso
Los síntomas más habituales son:
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El motor tarda mucho en calentarse
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El motor se sobrecalienta sin motivo aparente
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Ventilador que entra en funcionamiento de forma anómala
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Temperatura inestable en el cuadro
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Consumo elevado por motor frío
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Calefacción deficiente (si aplica)
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Testigo de temperatura encendido
Un termostato puede quedarse abierto o cerrado, provocando síntomas distintos.
Riesgos reales de no sustituirlo a tiempo
Circular con un termostato defectuoso puede provocar:
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Sobrecalentamiento del motor
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Desgaste prematuro interno
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Aumento de consumo
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Pérdida de rendimiento
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Daños en junta de culata
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Fallos en sensores de temperatura
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Activación frecuente del ventilador
Un motor que trabaja fuera de temperatura correcta sufre más desgaste y menor fiabilidad.
Errores comunes de diagnóstico o mantenimiento
Errores frecuentes relacionados con el termostato:
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Confundir el fallo con el ventilador
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Cambiar el radiador sin comprobar el termostato
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No purgar correctamente el sistema
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Usar agua en lugar de refrigerante adecuado
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Mezclar líquidos distintos
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Ignorar variaciones de temperatura en el cuadro
Antes de sustituir el termostato, siempre debe comprobarse nivel de refrigerante, purga, ventilador y sensor de temperatura.
Tabla orientativa según tipo de uso
| Tipo de uso o condición |
Vida útil habitual |
Consecuencias del desgaste |
| Uso normal mixto |
>100.000 km |
Temperatura estable |
| Uso urbano intensivo |
60.000–90.000 km |
Regulación deficiente |
| Refrigerante degradado |
Variable |
Fallo prematuro |
| Sobrecalentamientos repetidos |
<60.000 km |
Avería del sistema |
Este contenido describe el funcionamiento, desgaste y fallos reales del termostato de una moto, aplicado a scooters, naked y sport-touring de uso habitual en España, con un enfoque técnico y orientado al diagnóstico correcto del sistema de refrigeración.