Termostatos

El termostato no tiene un intervalo fijo de sustitución y se cambia cuando deja de regular correctamente la temperatura del motor. Puede durar entre 40.000 y más de 100.000 km, dependiendo del tipo de motor, el refrigerante y el uso. Cuando falla, provoca sobrecalentamiento o, al contrario, que el motor no alcance su temperatura óptima.