El estator es una parte del sistema de carga de la moto. Está formado por un conjunto de bobinados fijos que, junto al rotor o volante magnético, generan corriente eléctrica cuando el motor gira.
Su función principal es producir electricidad para alimentar el sistema eléctrico de la moto y mantener cargada la batería. La corriente generada por el estator pasa después por el regulador/rectificador, que la adapta a un voltaje utilizable.
Si el estator no genera suficiente corriente, la batería se descarga y la moto acaba fallando aunque la batería esté en buen estado.
El estator no se cambia por mantenimiento preventivo, solo cuando presenta fallo. Aun así, existen rangos habituales:
A partir de 40.000–60.000 km en motos con estatores exigidos térmicamente
Entre 70.000–120.000 km en uso normal
Puede fallar antes por calor excesivo, incluso con pocos kilómetros
También puede deteriorarse por edad, especialmente en motos que pasan largos periodos paradas o con problemas eléctricos recurrentes.
Temperaturas elevadas dentro del cárter
Regulador/rectificador defectuoso
Sobrecarga eléctrica constante
Aceite del motor en mal estado
Conectores sulfatados o con mala masa
Uso prolongado a altas revoluciones
Sistema de carga equilibrado
Regulador en buen estado
Aceite limpio y en nivel correcto
Instalación eléctrica original y revisada
Uso normal sin sobreconsumos eléctricos
En muchos casos, el estator se daña como consecuencia de otro fallo, no de forma aislada.
Es el más común en motos modernas. Genera corriente de forma más estable y eficiente, pero también trabaja a mayor temperatura.
Más simple, habitual en motos antiguas o de baja cilindrada. Menor capacidad de carga y menos exigencia térmica.
Va montado dentro del motor y refrigerado por el aceite. Es eficiente, pero sensible a la calidad del lubricante y al calor.
El tipo de estator depende del diseño del motor y del sistema eléctrico y no es intercambiable entre modelos distintos.
Los síntomas más habituales son:
Batería que se descarga con facilidad
La moto se apaga al ralentí
Dificultad de arranque tras circular
Fallos eléctricos intermitentes
Luces que pierden intensidad
Voltaje de carga bajo o inestable
Olor a quemado en la zona del motor
En muchos casos, el problema se nota después de circular, cuando la batería ya no tiene carga suficiente.
Circular con el estator defectuoso puede provocar:
Descarga completa de la batería
Paradas inesperadas del motor
Daños en el regulador/rectificador
Fallos en centralitas y sensores
Imposibilidad de volver a arrancar
Averías eléctricas encadenadas
Un estator defectuoso puede acabar dañando todo el sistema de carga si no se corrige a tiempo.
Errores habituales relacionados con el estator:
Cambiar la batería sin comprobar la carga
Culpar al estator sin revisar el regulador
No medir voltaje en frío y en caliente
Ignorar conectores quemados o sulfatados
Usar aceite incorrecto o degradado
Instalar consumos eléctricos adicionales sin control
Antes de sustituir el estator, siempre debe comprobarse el regulador/rectificador, la batería y el cableado.
| Tipo de uso o condición | Vida útil habitual | Consecuencias del desgaste |
|---|---|---|
| Uso normal carretera | 80.000–120.000 km | Pérdida progresiva de carga |
| Uso urbano intensivo | 60.000–90.000 km | Descarga de batería |
| Problemas de regulación | Variable | Avería prematura |
| Altas temperaturas constantes | <60.000 km | Bobinados quemados |
Este contenido describe el funcionamiento, desgaste y fallos reales del estator de una moto, teniendo en cuenta scooters, naked y sport-touring de uso habitual en España y priorizando un diagnóstico técnico realista.