Pistones

El pistón no se cambia por mantenimiento periódico, se sustituye cuando presenta desgaste fuera de tolerancia, rayaduras, gripaje, holguras excesivas o daños por sobrecalentamiento. En motores bien mantenidos puede durar muchos kilómetros, pero su vida depende del tipo de motor, la lubricación y el uso. Circular con el pistón en mal estado provoca pérdida de compresión y puede acabar en una avería grave del motor.