La polea conducida es el conjunto trasero de la transmisión automática (CVT) del scooter. Va montada en el eje secundario, solidaria a la rueda trasera, y trabaja en conjunto con:
La polea motriz (variador)
La correa de transmisión
El embrague centrífugo
Está formada por dos semipoleas, un muelle de contraste y un sistema interno de guías o rampas. Su función es variar el diámetro efectivo por el que trabaja la correa en función de la fuerza ejercida por el variador y del régimen del motor.
En términos prácticos, la polea conducida:
Mantiene la tensión correcta de la correa
Permite reducir desarrollo al salir desde parado
Aumenta desarrollo progresivamente a mayor velocidad
Sin un funcionamiento correcto de esta pieza, la transmisión no puede ser suave ni eficiente.
La polea conducida no tiene un intervalo de sustitución fijo, ya que es un conjunto duradero si trabaja en buenas condiciones.
Como referencia orientativa:
Revisión recomendada: cada 15.000 – 20.000 km
Sustitución por desgaste: entre 40.000 y 70.000 km, según uso
En algunos scooters puede durar toda la vida útil si se mantiene correctamente
Lo habitual no es cambiar la polea completa, sino revisar y sustituir componentes internos cuando aparecen síntomas.
La duración real de la polea conducida depende de varios factores mecánicos y de uso:
Uso urbano intenso: constantes aceleraciones y deceleraciones.
Estado de la correa: una correa gastada daña las superficies de la polea.
Temperatura del CVT: exceso de calor degrada el muelle y las guías.
Suciedad interna: polvo de ferodo y goma sin limpiar.
Conducción con carga: pasajero frecuente o peso elevado.
Mantenimiento periódico: limpieza y engrase cuando corresponde.
Una polea conducida limpia y bien lubricada internamente puede durar muchos kilómetros sin problemas.
Es la montada de origen en la mayoría de scooters.
Funcionamiento progresivo
Ajustada para uso diario
Buen equilibrio entre suavidad y durabilidad
Cumple correctamente su función mientras esté limpia y dentro de tolerancias.
Utiliza guías internas que permiten un movimiento controlado entre semipoleas.
Mejora la progresividad
Reduce tirones en la salida
Sensible a suciedad y falta de mantenimiento
Cuando las rampas se marcan o se secan, aparecen vibraciones.
El muelle de contraste es parte fundamental del conjunto.
Controla la apertura y cierre de la polea
Afecta directamente a la respuesta del motor
Su fatiga altera todo el comportamiento del CVT
Un muelle fatigado puede simular un fallo de embrague o variador.
Cuando la polea conducida no trabaja correctamente, los síntomas suelen ser claros:
Tirones al iniciar la marcha
Salida brusca o poco progresiva
Vibraciones al acelerar desde baja velocidad
Cambios irregulares de desarrollo
Desgaste anormal o rápido de la correa
Ruidos secos o traqueteos en la transmisión
Muchos de estos síntomas se confunden con fallos del embrague o del variador.
Ignorar el desgaste de la polea conducida puede provocar:
Rotura prematura de la correa
Sobrecarga del embrague centrífugo
Pérdida de suavidad y control en salidas lentas
Aumento de temperatura en el sistema CVT
Daños en el eje secundario o rodamientos
Además, una transmisión que no trabaja correctamente reduce la eficiencia y aumenta el consumo.
Algunos errores habituales relacionados con la polea conducida son:
No desmontarla nunca durante el mantenimiento del CVT
Cambiar la correa sin revisar el estado de las poleas
No limpiar restos de goma y polvo acumulado
Montar muelles fatigados pensando que el problema es el variador
Lubricar zonas que no deben llevar grasa
También es frecuente sustituir componentes sin comprobar tolerancias y holguras internas.
| Tipo de uso del scooter | Kilometraje orientativo | Estado habitual de la polea conducida | Consecuencias |
|---|---|---|---|
| Uso urbano diario | 20.000 – 30.000 km | Suciedad y fatiga interna | Tirones y vibraciones |
| Uso mixto | 30.000 – 50.000 km | Desgaste progresivo | Pérdida de suavidad |
| Uso ocasional | > 50.000 km | Estado aceptable | Funcionamiento normal |
| Uso con carga frecuente | < 30.000 km | Fatiga temprana | Desgaste de correa |
La polea conducida es una de las piezas más importantes y menos revisadas del sistema CVT del scooter. Su correcto estado es clave para una transmisión suave, fiable y duradera. Revisarla junto con la correa, el embrague y el variador permite detectar problemas a tiempo y evitar averías más costosas.