El filtro de gasolina es un elemento de filtrado integrado en el sistema de alimentación de la moto. Su misión es limpiar el combustible, reteniendo:
Partículas sólidas procedentes del depósito.
Restos de óxido o suciedad interna.
Impurezas del propio combustible.
En motos con carburador, protege chiclés y pasos internos muy finos.
En motos con inyección, evita daños y obstrucciones en inyectores y bomba de combustible.
Un filtro en buen estado permite que el combustible llegue con el caudal y presión adecuados. Si se obstruye, el motor no recibe la cantidad correcta de gasolina.
El intervalo de sustitución depende del diseño del sistema de combustible y del tipo de moto.
Rangos orientativos en motos de calle:
Filtros externos o en línea: cada 15.000–30.000 km.
Filtros integrados en la bomba: según fabricante, entre 30.000 y 60.000 km.
Motos con carburador y uso irregular: revisar con más frecuencia.
Además del kilometraje, el tiempo también influye. Motos que pasan largos periodos paradas pueden generar residuos en el depósito que saturan el filtro antes de tiempo.
Siempre debe priorizarse el intervalo indicado por el fabricante.
La duración real del filtro de gasolina depende de varios factores:
Calidad del combustible.
Estado interno del depósito (óxido, suciedad).
Tiempo de inactividad de la moto.
Uso urbano con repostajes frecuentes.
Tipo de sistema de alimentación (carburador o inyección).
Un depósito limpio alarga notablemente la vida del filtro.
Montado externamente en el manguito.
Fácil acceso y sustitución.
Común en motos con carburador.
Carcasa transparente o metálica.
Ubicado dentro del depósito.
Filtrado más fino.
Sustitución más compleja.
Habitual en motos de inyección modernas.
Retiene partículas grandes.
Protege la bomba.
No sustituye al filtro principal.
Puede requerir limpieza en algunos modelos.
Cada sistema está diseñado para un tipo concreto de filtrado y caudal.
Cuando el filtro empieza a fallar, suelen aparecer síntomas progresivos:
Falta de potencia, especialmente a altas revoluciones.
Tirones al acelerar.
Dificultad para arrancar.
Motor que se para en aceleraciones fuertes.
Ralentí inestable.
En motos de inyección, posibles avisos de fallo.
Estos síntomas pueden confundirse con problemas de encendido o carburación.
Circular con el filtro de gasolina en mal estado puede provocar:
Obstrucción del sistema de alimentación.
Daños en inyectores o carburador.
Sobreesfuerzo de la bomba de combustible.
Pérdida de rendimiento y fiabilidad.
Averías costosas en el sistema de inyección.
En sistemas modernos, un filtro saturado acorta la vida de la bomba.
Algunos errores habituales relacionados con el filtro de gasolina son:
Pensar que no necesita mantenimiento.
No cambiarlo en motos con muchos años aunque tengan pocos kilómetros.
Reutilizar filtros en línea viejos.
Montarlo en sentido incorrecto (dirección de flujo).
No revisar el estado del depósito al cambiar el filtro.
Manipular el sistema sin descargar presión en motos de inyección.
Estos errores suelen provocar problemas de alimentación difíciles de diagnosticar.
| Tipo de uso | Cambio orientativo | Consecuencias de no cambiarlo |
|---|---|---|
| Uso urbano diario | 15.000–25.000 km | Tirones y falta de potencia |
| Uso mixto carretera | 25.000–30.000 km | Caudal insuficiente |
| Moto con poco uso | 1 vez cada 2–3 años | Obstrucción por residuos |
| Depósito con óxido | Cambio inmediato | Daños en carburador/inyección |
Los intervalos son orientativos y dependen del sistema y el fabricante.
El filtro de gasolina es una pieza sencilla pero clave para el buen funcionamiento del motor. Mantenerlo en buen estado asegura que el combustible llegue limpio y en la cantidad adecuada, evitando fallos de funcionamiento y averías en componentes sensibles del sistema de alimentación.