Las empuñaduras se colocan en ambos extremos del manillar. Son el punto de contacto directo entre las manos del conductor y la moto.
Además de proporcionar agarre, ayudan a:
La empuñadura derecha normalmente va montada sobre el tubo del acelerador, mientras que la izquierda se fija directamente al manillar.
Su estado influye mucho en la sensación de control y comodidad durante la conducción.
No existe un intervalo fijo. El desgaste depende mucho del uso, clima y tipo de conducción.
| Tipo de uso | Revisión orientativa | Sustitución habitual | Consecuencias del desgaste |
|---|---|---|---|
| Uso urbano diario | Cada 10.000 km | 20.000–40.000 km aprox. | Menor agarre y comodidad |
| Viajes largos o touring | Revisiones periódicas | Variable | Fatiga en manos |
| Trail y off-road | Cada 5.000–10.000 km | Más frecuente | Desgaste y deslizamiento |
| Moto expuesta al sol | Revisión anual | Más rápida | Endurecimiento y grietas |
En muchas motos el deterioro aparece antes por envejecimiento y exposición solar que por kilometraje.
La exposición continua al sol y cambios de temperatura endurece la goma con el tiempo.
También afectan:
En motos de campo, barro y polvo aceleran bastante el desgaste superficial.
Una limpieza suave y evitar disolventes agresivos ayuda a conservar mejor la elasticidad y textura del material.
Son las más comunes en motos de carretera y scooters. Priorizan comodidad y absorción de vibraciones.
Suelen ser más firmes y con menor grosor para transmitir más sensibilidad al conductor.
Tienen dibujos más marcados para mejorar agarre con barro, agua o guantes mojados.
Incorporan resistencias internas para aportar calor en conducción con bajas temperaturas.
Muy usados en algunas motos de campo y competición por su capacidad de absorción de vibraciones.
El síntoma más habitual es la pérdida de agarre.
También pueden aparecer:
En algunos casos, la empuñadura puede girar sobre el manillar o sobre el tubo del acelerador.
Una empuñadura desgastada reduce el control del manillar, especialmente con lluvia o guantes húmedos.
Si el puño gira sobre el acelerador, puede dificultar la dosificación correcta del gas.
Las vibraciones excesivas también aumentan la fatiga en trayectos largos y reducen comodidad general.
En conducción off-road o deportiva, un mal agarre puede afectar precisión y estabilidad en maniobras rápidas.
Además, unas empuñaduras muy deterioradas pueden provocar molestias continuas en manos y muñecas.
Uno de los errores más frecuentes es montar empuñaduras mal fijadas que terminan girando durante la marcha.
También es habitual usar adhesivos inadecuados que deterioran la goma o dificultan futuros desmontajes.
Otro fallo común es limpiar los puños con productos agresivos que resecan el material y aceleran las grietas.
En motos con puños calefactables, tirar del cableado al desmontar puede dañar las resistencias internas.
Después de cualquier sustitución, conviene comprobar:
Una instalación incorrecta puede afectar directamente al control del acelerador y a la seguridad de conducción.